Preconteo · Registraduría · primera vuelta 2026
Seis lecturas de la primera vuelta presidencial. El mapa es la herramienta; el territorio, lo que habla — la geografía de cómo votó un país diverso, municipio a municipio.
Desplázate para empezarActo 1 · de 6
El promedio nacional dice que el respaldo se concentró en dos de los trece candidatos: De la Espriella ( 43,5%) y Cepeda ( 41,2%). Pero el territorio cuenta el matiz: solo ellos dos ganan municipios, mientras P. Valencia (6,9%) y Fajardo (4,2%) —los otros que pasan del 2%— no se imponen en ninguno. Y la intensidad revela con cuánto respaldo del padrón se ganó cada lugar: no es lo mismo ganar arrasando que ganar raspando.
Acto 2 · de 6
Cada forma de mapa cuenta el territorio distinto. Una coropleta —colorear municipios— mide área, no personas, y las zonas enormes y despobladas dominan. El cartograma lo corrige: redimensiona cada municipio por sus votantes reales. Visto así, la geografía del voto se reordena: Bogotá (más de 4 millones de votantes), Medellín y Cali concentran el grueso, mientras el campo —inmenso en área— pesa menos en las urnas.
Acto 3 · de 6
La abstención nacional fue del 41,5%. Pero el territorio revela un reto mayor: en 824 de los 1.121 municipios (el 73,5%) se abstuvieron más personas que las que votaron por el ganador (). La geografía explica buena parte: la baja participación se concentra donde hay distancias largas, puestos lejanos y huellas del conflicto. Leer la participación sobre el territorio es medir qué tan fácil es llegar a las urnas.
Acto 4 · de 6
La geografía de la abstención no es azar: el análisis espacial (estadístico de agrupamiento Gi*) confirma focos significativos (95–99% de confianza). Se concentran en la periferia —Pacífico y Amazonía— y se diluyen en el altiplano cundiboyacense. Ni el tamaño del municipio ni la división del voto lo explican: lo que manda es el territorio.
Acto 5 · de 6
El territorio también organiza la ideología. La inclinación del voto dibuja una geografía nítida: el sur y el Pacífico se inclinan a la izquierda (); el interior andino y los Llanos, a la derecha (). No es un país partido en dos, sino un mosaico de regiones, cada una con su propia identidad electoral.
Acto 6 · de 6
Cruzar dos capas del territorio —qué tan dividido y qué tan reñido está cada municipio— revela que van casi de la mano (correlación 0,89): donde el electorado se reparte parejo, la elección se define por poco. Con las dos fuerzas tan cerca a nivel nacional (43,5% vs 41,2%), el territorio anticipa una segunda vuelta abierta.
Fin de la historia
1.121 municipios y una segunda vuelta por delante. Leído sobre el territorio, el voto cuenta lo que el promedio nacional esconde: un país diverso, desigual en acceso y lleno de matices regionales. Todo el análisis está en el visor.
Elaborado por GeoAI LATAM · Fuente: preconteo Registraduría Nacional, 1ª vuelta 2026 (no oficial) · geometría DANE (MGN 2024) · clasificación por bloques: editorial.